Deliciosos cocteles con vino

lunes, 26 de julio de 2010

Deliciosos cocteles con vino

¿Por qué no aventurarse y mezclar el vino con otras bebidas? Existen cientos de cocteles que tienen como base vinos blancos, tintos y rosados, espumantes, jerez, oportos, incluso los llamados late harvest o cosecha tardía.

El vino es una bebida versátil que se adapta a las circunstancias, el clima y admite en muchos casos acompañantes como frutas, otros licores, hielo y gaseosas. En países como Francia el consumo per cápita de vino está alrededor de los 40 litros; en España e Italia en 25 litros y en Argentina en 30 litros. Pero lo que no revelan las cifras es que mucho de ese vino viene acompañado; en verano es común mezclarlo con soda, gaseosas o hielo; los espumantes con frutas y pare de contar.

En Venezuela, el consumo anual per cápita no llega a los dos litros, pero la sangría es tan famosa que desde hace muchos años se consume como cosa normal en tascas y restaurantes. Su popularidad es tan alta, que si se suman las mil y tantas etiquetas de vino presentes en los anaqueles locales, apenas alcanzan el 50% del mercado, y las sangrías embotelladas, la otra mitad.

La Caroreña es la marca líder en el país, pero se comercializan otras como La Sevillana, San Fermín y Pasodoble. "El consumo de sangría es un mercado bien positivo porque el consumidor comienza tomando sangría, pero eventualmente pasará al vino", asegura Pedro Armas, director de Tamayo & Cía.

Por su parte, Héctor Tamayo, gerente de Categoría del Negocio de Vinos y Derivados de Cervecería Polar, expresa que "Hoy en día el mercado se ubica en aproximadamente 3,5 millones de cajas anuales, teniendo un importante crecimiento en los últimos siete años (antes se consumían apenas unas 500 mil cajas al año). Es una bebida dirigida a hombres y mujeres mayores de 18 años, que buscan compartir relajados y socializar con amigos y familiares".

La receta adecuada
"La sangría es una bebida suave, refrescante, de agradable sabor y con una excelente relación precio/valor, cuyas características son ideales para nuestros consumidores y para un clima como el de Venezuela", asegura Héctor Tamayo. Incluso se le puede agregar "el toque personal" a las sangrías embotelladas. Un gajo de limón, soda, aguakina, refresco, jugo de frutas, granizarla... las opciones son muchas pero siempre refrescantes. Otras combinaciones famosas son la Mimosa (espumante con jugo de naranja) y el superchic Pato Frío (espumante con fresas).

Lo que hay que tener en cuenta es que si se decide usar un vino para elaborar un coctel, lo idóneo es escoger entre la gran variedad que ofrece el mercado de etiquetas de buena calidad y a bajo precio. No tiene sentido desaprovechar las bondades de una botella reserva o gran reserva cuando lo recomendable es no mezclarlas y armonizarlas con una deliciosa comida.

Por su parte, los vinos blancos y los rosados -refrescantes por definición- también aceptan gotas de zumo de cítricos, combinaciones con destilados como vodka, ron blanco y licores dulces. En Internet aparecen cientos de recetas y combinaciones que no se limitan a bebidas para el verano sino que las hay para todo el año, al punto que algunas sugieren servir durante el otoño y el invierno bebidas calientes a base de vino.

No desestime los espumantes, el jerez y hasta el oporto a la hora de hacer mezclas; se sorprenderá y disfrutará el vino desde otra perspectiva, que no sustituye sino que expande las posibilidades sobre la manera habitual de tomarlo y disfrutarlo.

Por: Vanessa Rolfini
Fuente: estampas.com