La nariz femenina del whisky, Maureen Robinson

miércoles, 11 de agosto de 2010

La nariz femenina del whisky, Maureen Robinson

Es una de las pocas mujeres en el mundo en ostentar el título de Maestra Mezcladora. Su mayor logro a la fecha es la creación del Red Seal de Buchanan's y es su firma la que aparece en la etiqueta de cada botella. Este reconocimiento al talento de una mujer es la primera vez que ocurre en la historia del whisky. No es gratuito, pues ella tiene 33 años en esta industria y ha desarrollado su propio lenguaje a partir de su talento olfativo.

Recientemente estuvo de visita en Venezuela donde dirigió una cata del Read Seal. Quienes se acercaban a ella insistían en que revelara la secreta fórmula de este whisky que ella concibió basada en la interpretación de apuntes de una mezcla de whiskys finos creada exclusivamente por James Buchanan para el Rey Eduardo VII de Inglaterra en 1901.

"El proceso para hacer un whisky es empezar a crear con papel y lápiz, basándome en mi memoria, luego hago mezclas de distintos whiskys. Si sale algo que no estaba buscando, vuelvo atrás y empiezo de nuevo. Suelen ser varios intentos, hasta que finalmente logro lo que quiero: un whisky de calidad y que se asemeje a lo que imaginé. Tengo la posibilidad de disponer y elegir de un gran inventario de miles de barriles de whiskys añejados y originales escoceses de una sola malta y de grano".

"Para ser un Master Blender es esencial una buena nariz capaz de distinguir los aromas. Luego, viene el trabajo de desarrollar un vocabulario, un idioma que debe ser consistente a la hora de describir un whisky. Hay que trabajar en el lenguaje del gusto; esto es complejo, pues a veces es difícil detectar ciertos sabores del whisky, cobra cierto tiempo poder hacerlo".

"Como consumidora, me gusta con pocos cubos de hielo. Tomarlo con hielo se asemeja a un viaje. A medida que el hielo se va derritiendo y el agua se mezcla con el whisky aparecen nuevos aromas y sabores. Uno va descubriendo nuevas sensaciones y a medida que se va calentando en la boca van saliendo sabores maravillosos. Eso sí, no muchos cubos de hielo, pues el whisky se puede agobiar entre tanta agua".

Fuente: eluniversal.com