Los tragos vs dieta

martes, 17 de agosto de 2010

Los tragos vs dieta

Todas las bebidas alcohólicas, sin excepción, tienen un conteo calórico importante. Ahora bien, con un poco de ingenio y, sobre todo, con moderación, se puede disfrutar de un trago sin temor a engordar. Aquí algunos trucos

Cuando se está a dieta o, simplemente, se quiere controlar el peso, tomar unos tragos en un evento social puede convertirse en una encrucijada. Pero estas dos situaciones se pueden armonizar sin dificultad, entendiendo que tendrá que hacer algunos cambios en sus hábitos que -más allá de un tema de peso-le serán útiles de por vida.

El alcohol provee lo que se conoce con el nombre de "calorías vacías"; es decir, no aporta nutrientes; es una ingesta que no le da nada al organismo más allá de la diversión. La única bebida alcohólica que tiene un beneficio para la salud es el vino, por su contenido de antioxidantes.

Sin embargo, no es necesario abstenerse de tomar algún trago si se desea hacerlo. En primer lugar, esté pendiente de la cantidad y tipo de licor que se sirve, la cantidad de calorías en este caso es proporcional a dos aspectos: la cantidad que se lleva el trago y el grado alcohólico, porque entre más alta sea la graduación alcohólica, más alto en calorías es el licor. Por ejemplo, un trago de whisky con 40 grados de alcohol está alrededor de 244 calorías por cada 100 ml; entonces en un vaso puede servirse la tercera parte de esta cantidad y completarlo con agua y hielo. En cambio una botella de cerveza de 220 ml solo aportará alrededor de 100 calorías y en el caso de las ligeras, no pasa de 70 calorías, pero es probable que se tome más de una, así que los números terminan siendo bastantes similares.

"Venezuela es uno de los pocos países en los cuales existe una preferencia marcada por la cerveza light. Sin embargo, en los estudios de mercado realizados directamente con los consumidores venezolanos, en su mayoría, se advierte que prefieren la light principalmente por su sabor suave y por la posibilidad de prolongar sus momentos de disfrute, dado que estas cervezas tienen menos grados de alcohol. Son muy pocos los consumidores entrevistados que mencionan elegir las cervezas ligeras porque tienen menos calorías", afirma Daniel López, gerente nacional de Marketing de Brahma Light.

En el caso del vino, varía enormemente de un tipo a otro -hay que prestarle atención al tema del azúcar residual-; pero los vinos tranquilos, en líneas generales, no pasan de 100 calorías por copa. Sin embargo, si se trata de espumantes, la recomendación es inclinarse por los nature, sin azúcar añadida, o tipo brut con bajos niveles de azúcar. Evite los sec y demisec, al igual que otros vinos como los de cosechas tardías y los oportos.

Cuando se trata del consumo de alcohol, la palabra "moderación" es la clave, más allá del control de peso, por temas como la seguridad propia y de quienes nos rodean, por solo citar otro aspecto. Si se decide por una bebida alcohólica, tenga presente que eso le suma calorías a su ingesta, y aquí el asunto se torna matemático. Por ejemplo, si sigue una dieta de 1.200 calorías diarias, entonces una Margarita con 453 calorías representa un porcentaje importante a diferencia de un Gin Tonic con solo 76, que hasta le permitirá una segunda ronda.

En estos casos, cuando se decida por un trago procure tener el estómago lleno y empezar por un refresco dietético o agua, porque la sed hará que se beba el primero con gran rapidez. Otro elemento es evitar los cocteles con frutas o con varios tipos de licor, que suelen contener jarabes y azúcar. Inclínese por la soda, el agua y los refrescos ligeros. En algunos lugares se han puesto de moda los tragos grandes o extra grandes; en ese caso, multiplique las cifras por dos o tres.

Fuente: eluniversal.com