Desde hoy, el vino es la bebida nacional de Argentina

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Desde hoy, el vino es la bebida nacional de Argentina

Como el mate, el dulce de leche, el ceibo, el juego del pato y por supuesto el tango, desde hoy el vino pasará a ser uno de los símbolos argentinos por excelencia. Aunque a diferencia del resto de los miembros de la familia con la que se identifica al país no es un “invento argentino”, la declaración oficial como bebida nacional le da un estatus similar, y suficiente reconocimiento como para que sirva de trampolín en materia de promoción, tanto del consumo interno como externo.

El anuncio que hará la Presidenta esta tarde en Buenos Aires ha despertado mucha expectativa en la industria, tanto que se espera la asistencia de más de 400 productores, bodegueros y dirigentes. Argumentos hay de sobra, en especial los que muestra el mismo mercado.

En cuanto al consumo, la demanda anual per cápita ronda los 30 litros, en un mercado doméstico que se lleva casi 8 de cada 10 que se elaboran, lo que resalta su importancia más allá del presente exportador.

Sin dudas que el liderazgo internacional del malbec como varietal emblemático de Argentina (es la cepa más cultivada del país y le sigue más rezagado el torrontés) mucho tiene que ver con la decisión. Hacia adentro, abundan los datos para justificarla: un 85% de los vinos que beben los argentinos son de consumo diario. Y a nivel de producción está claro que Mendoza, con un 80%, es la N° 1.

A la hora de analizar los efectos de la medida, en la industria coinciden en que Mendoza, con un 80% de la producción nacional, será una de las más beneficiadas por el impacto promocional de la actividad y el consumo.

¿Qué otros beneficios implicará? “El alcoholismo es un problema en el mundo que viene, sobre todo en jóvenes. Por eso, buscábamos que se declarara al vino como un alimento, lo que es una diferenciación importante. A partir de allí, esto servirá para un fuerte trabajo en ciencia y técnica”, señala Sergio Villanueva, de la UVA y el Fondo Vitivinícola Mendoza.

“Es una medida de promoción económica, pero significa reconocer a un verdadero símbolo de la construcción de Mendoza como sociedad a partir del trabajo de nuestros abuelos inmigrantes, a través de valores como la paciencia y el sacrificio para obtener la producción de la uva y el vino”, analiza el sociólogo Javier Ozollo.

Según su visión la historia del vino explica en parte el porqué del carácter de los mendocinos. “Si bien está ligado a la tradición europea, aquí se afianzó a partir de la convicción de que mientras más añejo, un vino es mejor, lo que ayuda a entender la cultura de la conservación y respeto por la tradición arraigada en los mendocinos”, apunta a Ozollo.

Fuente: losandes.com.ar