Royal Stag, un escalofriante bar embrujado

miércoles, 12 de octubre de 2011

Royal Stag, un escalofriante bar embrujado

Muy polémico ha resultado el tema de los sucesos paranormales, pues siempre dejan en el fondo la sencilla pregunta: "¿Será verdad?".

Al estilo de las series de tv, ha surgido un bar que consiguió la popularidad. Ubicado en Londres, específicamente en una villa parroquial, en la afueras de la ciudad llamada Datchet.

Esta ciudad es famosa por su antigüedad y ha sido testigo de la historia de reyes, castillos, guerras. Posee atractivas construcciones, así como sitios de interés histórico y turístico. Mucho se habla de esta villa, sobre todo del antiquísimo bar Royal Stag que aun mantiene abiertas sus puertas.

Su historia, poco común, trata acerca de un misterioso suceso que ha dejado su huella, literalmente. Alrededor de esto gira la curiosa historia del lugar y, si bien no se pudo comprobar, la popularidad alcanzada ha generado muchas visitas turísticas.

Según cuentan, un joven barman llamado Tim Cumming se encontraba en dicho lugar cuando escuchó algunos pasos y, sintiendo un frío de miedo, fue forzado de alguna manera a caer sobre su cama boca abajo. El señor Bill O´Donahue, que también vivía en el lugar, contaba haber visto anteriormente la tenebrosa figura de un hombre de cabello muy largo que mantenía siempre su cara volteada y vestía atuendos bien antiguos. La figura, supuestamente había sido vista por una vecina de la villa.

Esto no quedó así, otros artículos hablan entonces de la aparición de una pequeña mano que, por el tamaño, sería de un niño fantasmagórico. La impresión se ubica sobre una de las ventanas del lugar, precisamente la que está situada hacia el patio de la iglesia local. Lo peor es que el vidrio de la ventana se ha limpiado y ha sido sustituido en varias ocasiones sin éxito alguno, pues la huella vuelve a aparecer.

Se asoció entonces tal aparición a la terrible historia de un pequeño niño cuyo padre era alcohólico y frecuentaba el lugar. Siempre lo traía consigo, obligándolo a esperar. Pero una noche el niño murió de frío sentado fuera del bar.

Para hacer agregar un toque espeluznante, se habla también de la lápida rota perteneciente a la tumba de un señor llamado William Herbert que apareció en el sótano de este lugar, junto con adornos de cráneos y huesos cruzados.

No hay indicios que demuestren la veracidad de estas historias. Sin embargo, considerando la antigüedad de este local, es común que se relacione con hechos de esta índole.
Aun así no deja de ser atractiva la asociación con sucesos paranormales e historias de fantasmas vivientes. Muchos lo conocen hoy como el "bar embrujado" que le da un poco de magia a esta villa londinense.

Fuente: elgrancatador.com

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