Las mejores versiones de Bloody Mary

jueves, 20 de octubre de 2011

Las mejores versiones de Bloody Mary

Hay cocktails que dividen aguas: se aman o se odian. Indiferencia, jamás. Le das un Cuba Libre a cualquiera y la Coca-Cola lo hace fácil de beber. Pero cuando entra en escena el Bloody Mary la cosa se complica. ¿A quién le puede gustar esa mezcla de vodka, Tabasco, sal de apio, salsa inglesa, jugo de limón, sal, pimienta y jugo de tomate?, se preguntan los incrédulos que no lo beben. Porque, en el otro extremo, son miles los fanáticos que encuentran en el Bloody magia pura: un trago ideal como aperitivo, antes de cualquier comida, e inclusive (como lo indica una de las últimas modas en Estados Unidos) a la mañana, para acompañar un suculento brunch (ver "Bloody brunch").

El pilar de la fascinación que genera este trago, creado por el barman Fernand “Pete” Petiot en los años ‘20 en el famoso Harry’s Bar de París, es justamente su singularidad. ¿Te gustan los tragos secos? Tienes decenas para elegir. ¿Te gustan los tragos amargos? Hay varios. ¿Te gustan los dulces? Puedes elegir miles. ¿Pero si te gustan los picantes, especiados, salados? ¿Cuántos se te ocurren? Sólo uno.

Bloody Grass: El Zubrówka es un vodka de centeno con una particularidad: está saborizado con una hierba de los bosques de Bialowieza, en Polonia. El resultado es un destilado suave, con un sabor apenas dulce. Para este trago usan “vodka de pasto” y lo mezclan a la manera de un Bloody clásico (el kit esencial de pimienta, jugo de limón, sal, Tabasco y salsa inglesa). Además, le suman pepino fresco y semillas de eneldo tostadas. Pero el alma del trago está en el vodka polaco, que le agrega un perfil exótico, reo y la vez sensual.

Bloody Geisha: Cambia el vodka tradicional por Wokka Saki, una curiosa bebida que combina vodka inglés con sake japonés y una fruta asiática mantenida en secreto e infusionada en la mezcla. En línea con este espíritu oriental, la receta suma wasabi, salsa de soja y salsa Shishimi Togarashi, un condimento típico de la cocina nipona hecho a base de chile, semillas de sésamo y amapola entre otros ingredientes.

Orange Mary: “Bloody”. ¿Quién puede querer tomar un trago que se anuncia como sangriento? Esta versión le oculta la mitad del nombre y le agrega dos ingredientes que lo hacen diferente: jugo de naranja y mostaza Dijón.

Oyster Shot: La versión del Bloody que preparan sobrevivió al cambio de carta y como toque original lleva rábano picante (con el que se macera el vodka o se agrega en la preparación). Aunque su nombre anuncia un vaso de shot, se sirve en vaso Old Fashioned y llega acompañado con una ostra fresca. ¿El Bloody para él y la ostra para ella? ¿O al revés?

Bloody Jacinta: ¿Alguna vez tomaste la leche de tigre? Es el caldo con el que se cocina en frío el ceviche, una mezcla de jugo de limón, sal, cebolla morada y ají, entre otros ingredientes. Si ya lo bebiste en algún restaurante peruano tienes que redoblar la apuesta y probar este Bloody. Lo que hicieron es cambiar el vodka tradicional por un pisco acholado y sumarle un shot (4,5 cl) de leche de tigre, más el jugo de tomate y los condimentos tradicionales del Bloody Mary. El toque final es un dash de vino Torrontés, que le agrega un perfume dulzón y lo suaviza un poco. Simple, ni más ni menos que un Bloody con espíritu peruano

Bloody Vargas: Vodka Finlandia infusionado con pepino, los condimentos clásicos de la receta original, jugo de tomate y, para despegarse del clásico, jugo de mandarina y cilantro.

The Balthazar Bloody: Los cambios de la receta original son detalles sutiles pero lo hacen diferente: el vodka es un Absolut Peppar macerado con pimientos dulces (lo que le agrega una cuota de especias y dulzor), la sal de apio es casera y lleva dos rodajas de pepino que le aportan frescura.

Bloody Brunch: “El Bloody Mary es el mejor cóctel para la resaca. Lo que sí es verdad es la inmensa popularidad que tiene en Estados Unidos como la bebida que se toma los domingos, post trasnoche de sábado. El Bloody reina en el brunch, el momento elegido por los que se acostaron tarde y se perdieron el desayuno. Ese invento que mezcla breakfast (desayuno) y lunch (almuerzo) es acompañado por miles de bebedores en Chicago, Nueva York, San Francisco y otras capitales cocteleras con sagrados, continuos y fresquísimos Bloody Mary’s.

Fuente: planetajoy.com