Logo TuTrago.com

Secretos para catar el whisky

Descubre más sobre: #whisky
Secretos para catar el whisky
13/01/2012 No todos conocen los secretos de la bebida elegida por amantes de la distinción.
Nacido en Escocia, el whisky recibe el rótulo de scotch si fue producido y embotellado en aquel país. Si fue elaborado en Irlanda se lo llama whiskey y si su procedencia es Estados Unidos se lo suele denominar bourbon.

Los whiskies se clasifican en tres grandes categorías: de malta, de grano y blends. Los primeros se subdividen en single malt, que se hacen con cebada malteada y se destilan en un solo alambique; y pure malt, que admiten la mezcla entre whiskies de malta de distintas destilerías.

Los whiskies de grano se producen con maíz, trigo, centeno o cebada, y son tratados en alambiques de una sola destilería y embotellados en su lugar de origen. Quizás los más populares, los blends son mezclas de granos y maltas. Su sabor es complejo, pero agradable y suave. A este tipo pertenecen las marcas tradicionales Chivas Regal, JB, Ballantines y Johnnie Walker.

Cuando se habla de la edad de un whisky se alude al tiempo que permaneció en el tonel antes de ser embotellado. Si la estancia en madera se prolonga, la bebida conserva más sabor y pierde más alcohol. Según su añejamiento se los clasifica en estándar, que van de los 5 a los 8 años y tienen un costo de entre $50 y $60; premium, que tienen más de 12 años de barril y cuestan entre $100 y $150; y ultrapremium, que tienen más de 18 años y cuestan desde $300 en adelante.

La cata de whisky
Se realiza con un vaso especial, similar a la copa de jerez, pero de forma cúbica. Es importante cubrir el vaso porque el sabor puede sufrir cambios notables si el whisky entra en contacto con el aire. La cata es un proceso que se lleva a cabo con los ojos, la nariz y la boca.

Al mirarlo, se puede analizar su color y su densidad. La existencia de tintes dorados fuertes habla de su larga permanencia en barril; su presencia leve, de su corta edad. Puede ir de un color ginebra claro a uno melaza, con una amplia gama intermedia de tonalidades. Verlo también delata su cuerpo: si corre lentamente por las paredes del vaso es espeso; si no, ligero. Puede catarse puro, con una gradación de hasta 63% de alcohol, o agregarle agua mineral hasta llevarlo a 20%.

En cuanto al sabor, los sabores inmediatos son sólo cuatro: el dulce, que se siente con la punta de la lengua; el salado y el agrio, con los costados; y el amargo, con la parte posterior. La mayoría de los whiskies presenta una mezcla de todos ellos, con distintas armonías, que pueden tener dejos frutales, florales, cereales o acaramelados.

Debido a la complejidad de su sabor y a su alta gradación alcohólica, el whisky no puede combinarse con cualquier comida. Puede funcionar bien con langosta; salmón ahumado; carnes de venado, ganso, faisán, cerdo, cordero y comida mexicana. No es recomendable para acompañar cortes vacunos.

Fuente: fortunaweb.com


noticias relacionadas