La copa de vino que respira

jueves, 10 de mayo de 2007

La copa de vino que respira

Si a usted le gusta el vino, le encantará tener una copa Eisch. Porque “respira”, es decir oxigena el vino como lo hace un decantador.

Producida en Alemania por la dinastía de artesanos del cristal Eisch, la novedad acaba de ser introducida en Venezuela por la casa Niní y Amalia, la primera casa de regalos y listas de bodas creada en el país, en 1949.

La copa que respira es conocida internacionalmente como Breathable Glass. Posee la capacidad de oxigenar el vino en cuatro minutos. Lograr ese efecto con un decantador exigiría de 45 minutos a dos horas, dependiendo del cuerpo del vino y de su añada.

Eisch logró la copa que respira inventando una composición especial de cristal, sin óxido de plomo. La somete después a un tratamiento que permite que una mayor cantidad de oxígeno penetre por las paredes de la copa, logrando así una más rápida percepción sensorial del vino.

Copa y Cata

En el mundo de la cata, las botellas se descorchan con anticipación, el vino se sirve en copas a las que se hace girar con rapidez para que el oxígeno penetre y haga ascender los aromas más volátiles, y también se lo decanta largamente para que “respire” y mejore la percepción de su aroma y bouquet.

Las copas de cristal Eisch facilitan y aceleran esos procesos, permitiendo a los catadores y comensales una mayor socialización, dado que la evaluación organoléptica se puede realizar a los pocos minutos de haberse servido el vino en la copa. Así lo observaron en testimonios ofrecidos al fabricante, el gurú norteamericano de los vinos Robert Parker Jr. y el Master of Wine & Master Sommelier, Ronn R. Wiegand.

La forma y el tamaño de la copa influyen en la cata y han sido estudiadas por todos los especialistas en cristales para el vino. Ese es el caso de Eisch que ha elaborado su Breathable Glass para los formatos Burdeos, Borgoña, Chardonnay y Chardonnay.

Fuente: CadenaGlobal.com