Vinos Morandé llegan a Venezuela

lunes, 11 de junio de 2007

Vinos Morandé llegan a Venezuela

Sólo un selecto grupo de conocedores sabe lo que realmente se necesita en el proceso de creación de un excelso vino. La selección de un buen terruño, una rica variedad de uvas, la arquitectura del viñedo, sistemas avanzados de riego, cultivos con irrigación controlada y sistemas de monitoreo del desarrollo de la fruta hasta su cosecha, son parte importante de su hechura. De ninguna otra manera pudo Pablo Morandé, creador de Viña Morandé y, por consiguiente, dueño de los reconocidos viñedos de San Antonio, Mulchén y Casablanca, en Chile, darle vida a sus exclusivos y bien reputados caldos vinícolas, que han dado la vuelta al mundo y ahora se posan en tierras venezolanas para dar a conocer lo mejor de su sabor.

Los vinos Morandé Pionero Sauvignon Blanc 2006, Morandé Pionero Merlot 2005 y Morandé Pionero Chardonnay 2005, son el máximo ejemplo de lo que se construye con pasión y conocimiento, y ahora los venezolanos podrán degustarlos y conservarlos en sus despensas.

La luminosidad de su color amarillo verdoso y su aroma frutal recuerdan la diversidad de frutos tropicales y las notas de las finas yerbas. El Morandé Pionero Sauvignon Blanc destaca por su chispeante acidez y tiene una grata persistencia, además de un interesante equilibrio entre sus aromas y gustos. Es ideal con aperitivos o frutos del mar, sushi, sashimi, carpaccio o ensaladas. Es excelente a temperaturas entre 4 y 6º C.

Si desea un vino en especial que acompañe sus comidas italianas, pasteles a base de maíz, cazuelas, carnes magras, blancas y aves de corral, el Morandé Pionero Merlot es el mejor. De color rojo violeta intenso, con matices de púrpura, su aroma rememora frutos del bosque como la mora, además de tonos de yerbas frescas. Pero en el paladar hace una explosión de sabores frutales combinados con una sensación dulce a vainilla, clavo de olor y chocolate. Es de mucho cuerpo aunque de gran suavidad. Es ideal a temperatura moderada entre 12 y 14º C.

Ahora, si su paladar está listo para probar un caldo de buen cuerpo, fuerza, equilibrado en sus gustos y con una larga persistencia, no debe dejar pasar el Morandé Pionero Chardonnay. Está hecho con frutas provenientes de viñedos del Valle del Maipo, de color amarillo pálido con notas de trigo estival, posee frutas maduras, peras en conserva, melón blanco y toques de avellanas tostadas. Además, puede sentir sus sabores dulces de frutas confitadas y durazno, mezclado con el rico frescor de la acidez propia de las uvas. Se recomienda para acompañar pescados frescos, carpaccio, frutos del mar, caldos de pescados y chupes de mariscos, a una temperatura fresca entre 6 y 8ºC.

Desde sus orígenes

Fundada en 1996, Viña Morandé es el resultado de una búsqueda incansable de las mejores tierras para desarrollar vinos innovadores y de gran calidad. Su estrategia está en escoger las mejores uvas de distintas plantaciones, en diferentes zonas vitivinícolas de Chile, que por las características de sus suelos y climas permiten su óptimo crecimiento. Estos viñedos están ubicados en el valle de Casablanca, Maipú, Rapel y Maule.

Todo comenzó en 1980, cuando Pablo Morandé descubrió las condiciones únicas para la producción de cepas blancas en el Valle de Casablanca, en Chile. No obstante, nadie creía que en un terreno con escasez de agua, pobre vegetación, temperaturas heladas en invierno y oscilación térmica extrema entre el día y la noche se pudieran plantar viñas con éxito. La perseverancia de Morandé dio sus frutos y en 1982 logró plantar tres variedades: Chardonnay, Sauvignon Blanc y Riesling. El resto, ya es historia. Ahora, Viña Morandé es reconocida como una de las mejores casas de vinos en Chile y las tierras en las que nacen sus caldos, como la mejor zona vitivinícola del país.

El estilo innovador de la casa y su incansable búsqueda por lo exclusivo, los ha llevado a satisfacer plenamente el gusto de sus consumidores, en más de 30 países, con el desarrollo de una amplia gama de productos. Ahora, Viña Morandé está presente en Venezuela y podrá degustar de sus caldos en cualquier ocasión.

El "pionero del Valle de Casablanca", como es llamado Pablo Morandé, ha vertido sus tres décadas de experiencia y sapiencia como enólogo en los productos de su cosecha. Es considerado como uno de los padres de la Nueva Revolución Vitícola en su patria, Chile, debido al desarrollo que emprendió en esta industria al ser la primera persona en plantar parras en ese valle. No en vano sus vinos se encuentran en los expendios de más de 25 países y tiene filiales en Estados Unidos, Brasil y Reino Unido. Su pasión por lograr la excelencia lo ha hecho tener el profundo reconocimiento de los consumidores, quienes pueden acceder a una amplia gama de productos. Para perfeccionar sus cosechas, Morandé se dedica a diseñar viñas de alta densidad de plantación, minimizando la producción por planta, para lograr frutos de muy alta calidad. De seguro sus nuevos plantíos en Casablanca y Maipú definirán el futuro de la viticultura chilena.