11 mitos de la ingesta de alcohol, versus la realidad

jueves, 14 de agosto de 2014

11 mitos de la ingesta de alcohol, versus la realidad

  1. MITO: Mezclar cerveza, vino y licores emborracha más que beber un solo tipo de bebida alcohólica 
    REALIDAD: Teoricamente la concentración de alcohol en la sangre o alcoholemia, es el porcentaje de alcohol que circula por la sangre después de beber alcohol. Independientemente de sabor, color, olor o mezcla que haya, el alcohol es alcohol. Pero en la practica mezclar activa mas rapidamente el alcohol en sangre, pero no porque uno mezcle en si, sino porque uno se apura en tomar, lo que si aumenta el porcentaje de alcohol en sangre. 

  2. MITO: Uno se emborracha antes con una bebida fuerte que con cerveza o vino frío 
    REALIDAD: El alcohol es alcohol, en cualquier forma y de cualquier origen, lo importante es la relacion volumen-graduacion alcoholica, uno se emborrocha antes si toma mas alcohol, pero el alcohol de las bebidas fuertes es igual que el de las bebidas suaves.

  3. MITO: Todo el mundo reacciona igual al alcohol 
    REALIDAD: No es del todo cierto. Existen muchísimos factores que afectan a la forma de reacciones al alcohol: el peso, la hora del día, el estado de ánimo, la bioquímica del organismo, las expectativas individuales, son unos pocos ejemplos. 

  4. MITO: El alcohol te hace más "sexy" 
    REALIDAD: Cuanto más se bebe, menos se piensa. El alcohol te relaja y te puede hacer más interesado en el sexo, lamentablemente interfiere con la capacidad sexual del organismo y no se piensa en las consecuencias.

  5. MITO: El alcohol te puede hacer engordar. 
    REALIDAD: El alcohol sí puede engordar a los bebedores que se alimentan regularmente. El alcohol proporciona más calorías que los azúcares y las féculas, aunque menos que las grasas.

  6. MITO: El café le devuelve la sobriedad al embriagado. 
    REALIDAD: La verdad es que el alcohol se oxida y se elimina del cuerpo a una velocidad uniforme y hasta ahora no sabemos de ninguna sustancia que acelere este proceso. Como la cafeína es un estimulante, una taza de café fuerte puede ayudar a mantener despierto a un sujeto alcoholizado, pero no a "bajarle la borrachera" como suele decirse. El café sólo convierte al embriagado somnoliente en un embriagado bien despierto. 

  7. MITO: El ejercicio vigoroso le devuelve la sobriedad a las personas embriagadas. 
    REALIDAD: El ejercicio solo las convierte en personas embriagadas sudorosas y pegajosas. 

  8. MITO: Una ducha fría le devuelve sobriedad al embriagado. 
    REALIDAD: Una ducha fría sólo lo convierte en un embriagado frío y remojado. 

  9. MITO: Una zambullida en agua fría le devuelve sobriedad al embriagado. 
    REALIDAD: Una zambullida en agua fría puede convertirlo en un embriagado muerto. Alguien que ha estado bebiendo, se normalizará tan solo después de que el hígado ha procesado todo el alcohol y eso lleva tiempo. 

  10. MITO: El alcohol facilita el diálogo.
    REALIDAD: Las personas pueden sentirse relajadas con algo de alcohol. Sin embargo, en la medida que aumenta la cantidad de alcohol ingerida, disminuyen las posibilidades de comunicación.

  11. MITO: Todo el alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor.
    REALIDAD: Sólo un porcentaje muy pequeño (10%) se elimina de esta manera. El resto se metaboliza por el hígado y se convierte en azúcar.