Un pabellón de 33.000 cajas de cerveza

viernes, 2 de mayo de 2008

Un pabellón de 33.000 cajas de cerveza

Son 33.000 cajas de cerveza de plástico amarillo pero no lo parecen ni desde adentro ni desde afuera del 'Pabellón de la Felicidad Provisoria', una estructura con columnas y arcadas concebida para el 50 aniversario de la Expo 58 de Bruselas, instalada junto al célebre 'Atomium'.

Futurista y desmontable, este pabellón sigue el espíritu de la primera gran exposición universal celebrada después de la Segunda Guerra Mundial y que vio desfilar durante seis meses a más de 41 millones de personas (unas 250.000 por día) en Heysel, en las afueras de la capita belga.

"Los arquitectos han buscado un material ordinario, de uso corriente, cotidiano y también reciclable, es decir, del tipo que se puede encontrar en una cadena de producción", explicó a la AFP Chloé Colpé, jefa del proyecto, ideado por la agencia especializada en temas culturales Place Publique.

"Nos interesaban las cajas de cerveza, la transparencia y su color, así como el montaje y los juegos de luces", agregó Colpé, en referencia a la elección del material por parte de los arquitectos Jörn Bihain, Thierry Decuypere y Shin Hagiwara.

En el interior del pabellón, montado hasta octubre, se puede asistir a una muestra sobre la historia de 150 años de grandes exposiciones universales y las ideas, los mitos y los sueños que continúan despertando en la gente. De la primera exposición universal en 1851, en Londres, a la de Shanghai, en 2010, la saga es una lección de "historias, geografías, arquitecturas, ciencias humanas, artes y culturas, ciencias y técnicas".

El pabellón también invita a los visitantes a conocer las aspiraciones sobre la felicidad y el progreso de personalidades políticas, artísticas, científicas y económicas de Bélgica y el mundo entero, así como a dejar las suyas.

El objetivo "era volver a esa idea de felicidad, porque la misma ha estado muy muy presente en los años 50 y durante la Expo 58. Los testimonios son unánimes. Pero ahora no teníamos la intención de exponer la felicidad, sino de interrogarnos sobre ella", indicó Colpé.

Celebrada en plena Guerra Fría, la Expo 58 exhibía desde la réplica del Sputnik (el primer satélite artificial lanzado por el hombre y exhibido por la Unión Soviética) hasta pinturas del artista español Salvador Dalí, pasando por la televisión en color, el rock'n roll, la Coca-Cola y los helados que promocionaban el 'American Way of Life' de Estados Unidos.

Entre los 148 pabellones de 51 países de la 'Expo 58', el más bello, el más grande y el único que aún permanece en pie 50 años más tarde es el 'Atomium', concebido originalmente para los seis meses de la exposición. Convertidas en símbolo nacional, las nueve esferas unidas por 20 tubos que representan un cristal de metal agrandado 165.000 millones de veces siguen siendo una de las principales atracciones turísticas de Bruselas

Fuente: afp.google.com