Nueva normativa para botellas de vino

lunes, 2 de marzo de 2009

Nueva normativa para botellas de vino

A partir del el 31 de mayo, La UE, obligará a indicar en las botellas de vino ciertos componentes que pueden causar alergias. Esto, con motivo de una regulación que, según los productores, puede provocar mucha confusión y varios cambios "caros" de las etiquetas en poco tiempo. Trascendió que la OIV (Organización Internacional  de la Viña y el Vino) solicitó una prórroga para presentar su propia evaluación.

Las botellas deberán mencionar si el vino "contiene" "caseína" o "albúmina" en idiomas comprensibles para el consumidor del país donde se vende.

Esto significa que los operadores tendrán que indicar tales ingredientes alérgenos en varias lenguas, lo que supondrá un espacio grande en etiquetas que tienen un espacio relativamente reducido, según informaron  fuentes internacionales.

En la actualidad, ya es obligatorio mencionar que un vino contiene sulfitos (también pueden provocar alergias) y es habitual encontrar en una sola etiqueta varios idiomas, pues para un productor -y sobre todo para las pymes- es costoso poner distintivos adaptados al mercado de exportación.

Además, la nueva regulación preocupa a los productores porque temen "muchos cambios" en pocos meses, ya que está previsto que el 1 de agosto se apliquen otras reglas sobre las etiquetas, previstas dentro de la reforma de la organización del mercado del vino.

A esta complicación, se une la inquietud por la norma que tramita en estos momentos la UE sobre el etiquetado general de alimentos, porque, entre otras cuestiones, plantea un modelo de menciones de ingredientes de un "mínimo de tres milímetros"; su aprobación definitiva tardará aproximadamente un año.

A juicio de los productores, la norma que entrará en vigencia en mayo "es una incongruencia" porque según estas personas, después habrá  más modificaciones que supondrán "complicaciones, costes para el sector y confusión a los consumidores".

Antes esta medida, los productores solicitan un aplazamiento de la normativa o en su defecto, que las advertencias sobre el contenido se puedan realizar a través de símbolos.

Ojalá se llegue a buen acuerdo en cuanto a este tema, pues, ante todo, están los consumidores y  tienen derecho a conocer el contenido exacto de cualquier producto, sobre todo si presentan sustancias que no son propias de él, indistintamente de la cantidad utilizada.

Fuente:gastronomiaycia.com